17 abril 2009

ISTANBUL




Al llegar a Estambul sentí que todo me era familiar y acogedor; al marchar supe que me había quedado prendada de una ciudad diferente.

Cuando una ciudad es durante más de 1.500 años capital de hasta tres imperios, algo debe tener y algo le debe quedar. Estambul, Bizancio, Constantinopla... distintos nombres para distintas ciudades que se superponen en un prodigioso montón de historia y belleza; encrucijada de culturas, gentes y mares.

Istambul es sin duda una de las ciudades más hermosas e interesantes de Europa, ciudad que cautiva, un viaje que nadie debería dejar de hacer al menos una vez en su vida, como los buenos musulmanes han de ir a la Meca; perderse y embriagarse con el penetrante perfume de esta metrópoli.
Ciudad poliédrica, mística, pujante, cosmopolita… Estambul y sus palacios, sus harenes, derviches, minaretes, cementerios…

Su nombre me es familiar desde la infancia, en el colegio me enseñaron un poema “La Canción del pirata”, de José de Espronceda, aquél que dice, en su segunda estrofa: “Asia a un lado, al otro Europa, / y allá a su frente Stambul”.

Orhan Pamuk comienza su libro “ Estambul, ciudad y recuerdos” con una sencilla cita del poeta, también turco, Ahmet Rasim: “La belleza del paisaje está en su amargura”

Me faltan frases para explicarla, quizás por la cantidad de imágenes que me gustaría ver convertidas en palabras, o por la frustración al reconocer mis limitaciones para transmitir con toda fidelidad las sensaciones que produce una ciudad como esta.

Rasim y Pamuk, y tal vez buena parte de los estambulíes, saben de su paisaje que lo que realmente la hace bella e incomparable es su amargura. Pero una amargura que, lejos de entristecer, sobrecoge y nos hace sentir parte de algo increíblemente vivo.

Afirma Madame Stael “viajar es el más triste de los placeres”. Realmente comenzamos el viaje cuando nos creemos ya de regreso.




2 comentarios:

MOON dijo...

Cuando vamos juntas Mate?...
Todo el mundo me habla ultimamente de Istambul; quien no ha ido ya, lo va a hacer en este verano...Por el momento me conforma visitarlo en el mundo de mis sueñor...pero hasta cuando?

No serian las fotos tuyas?

toñi trujillo dijo...

Las fotos son de mi cámara y yo, a ella le doy más valor porque las hace casi sin ayuda, yo me limito a ser sus ojos.
Espero tener la oportunidad de volver, mientras me conformaré con contártelo cuando te vea.
Un beso