Como una secuoya de tronco huecoalzo los brazos tanteando el cielo,
mendigando luz.
Brotan recuerdos entre mis ramas
y el viento susurra olvidos.
Quiero volar, despegar del suelo
y sigo aquí prendida al lecho que me amarra;
con los pies sangrando de dolor a tierra.
Raíz de zahorí
que busca en el desierto.
Arrullo mis penas en tu vientre seco,
tronco curtido de errores,
para saberme parte de tu misma savia.
MATE
2 comentarios:
Precioso poema. Tendré que pasar más a menudo por aquí.
Saludos
Después de pasearme por tu blog considero un halago tus palabras, la tuya si que es poesía "importante"
gracias
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